(UV, 30-7-2012) La cantidad de autos que sufrieron problemas eléctricos en la carrera de SúperTC2000 en Oberá, fue una verdadera sorpresa, y la imagen de siete autos entrando a boxes en la tercera vuelta, generó preocupación en todos. Pero lo que parece más insólito es lo que una vez más, ocurrió con varios pilotos, que se quedaron sin limpiaparabrisas porque se trababa el mecanismo o se les quemaba el motor que lo acciona. El debate fue intendo en Ultima Vuelta, con la presencia de cuatro pilotos que habían corrido en Misiones, como el ganador, “Pechito” López, sus escolta Néstor Girolami y Leonel Pernía, y Emiliano Spataro.
“Primero, digamos que en un auto de carrera, tenemos problemas mucho peores que en un auto de calle, por ejemplo con el tema de los vidrios que se empañan. ¿Por qué? Primero porque no tenés un motor que desempañe sino un líquido desempañante, pero además, porque no tenés una aislación tan importante como en los autos de calle entre el motor y la carrocería, entonces, cuando agarramos un charco, todo eso caliente hace vapor, y va todo adentro del auto. Eso hace que muchas veces se empañen los vidrios y los líquidos antiempañante, que son buenos, no aguantan tanto. Después, la parte mecánica del limpiaparabrisas también tiene su dificultad, porque es muy difícil encontrar un motor de limpiaparabrisas de un solo brazo que sea bueno. Los que usamos son de autos chicos y no resisten”, fue el primer análisis de parte de Emiliano Spataro.
“Yo hoy le mandé un mensaje a Marcelo Ambroggio para felicitarlo porque no tuve ningún problema en toda la carrera. No se me empañó, me anduvo siempre el limpiaparabrisas y el zorrino, no me quedé sin agua, me anduvo todo perfecto. Aprendimos del error por lo que nos pasó en Rosario y todo estuvo a la perfección. Y por otro lado, quiero decir que terminemos con el tema de que son autos de tanta plata (en referencia al presupuesto que se destina a los autos de carrera), porque se junta el presupuesto justo para correr. No tenemos el presupuesto ilimitado como puede tener la Fórmula Uno. Limitamos las pruebas, justamente porque no queremos gastar plata de más. A mi dame u$s 150.000.000 y vas a ver cómo voy a probar cada vez que llueve. Tenemos un presupuesto lógico para lo que es el país, y nuestro automovilismo. Entonces si no podemos ir a probar, no me podés pedir que no nos pasen ciertas cosas”, fue la enérgica defensa de Leonel Pernía.
“Acá hay prioridades. En el automovilismo la prioridad es hacer andar rápido los autos. Entonces, un montón de ese presupuesto, se gasta en hacer andas rápido los autos, y otro montón de cosas que se dejan de lado. Los autos tienen que ir rápido”, aportó Mauro Giallombardo.
“En mi caso, nos quedamos hasta las 21 horas el sábado, con mi mecánico y Ulises Armellini, probando. Me senté en el auto, diez minutos, probando el limpiaparabrisas, el zorrino, todo andaba a la perfección. Estuvo diez minutos prendido y funcionó bárbaro. Al otro día salí a pista, a baja velocidad funcionó bárbaro y cuando pasaba los 200km/h se ve que el limpiaparabrisas no resiste a esa velocidad, y se traba”, contó Néstor Girolami.
“Estamos en un país que no llueve mucho, corremos muy poco en lluvia. Yo corro 48 fines de semana al año y el año pasado creo que corrí sólo una carrera con lluvia. Entonces, pasa muy poco, y obviamente, ante eso, pasan estas cosas. Pero si, la verdad es que cuando llueve siempre tenemos estos problemas”, afirmó José María López, ganador de la carrera de STC2000 en Oberá. “De todos modos se ha ido aprendiendo, porque cada vez que pasa, se mejora”, cerró el cordobés.
“Tomamos las precauciones del caso, pero como dice Pernía, al no probar en pista con lluvia, no suponés que eso te va a pasar”, volvió a decir Girolami, dando pie a Pernía para argumentar más aún su postura: “No se trata de probar el motor del limpiaparabrisas, sino que no podemos ir a probar a la pista a 250km/h, porque cuando llueve, suspendemos las pruebas, porque necesitamos probar en seco”.
“En el caso del Peugeot 408 tenemos otro problema. Es que la toma de aire queda justo en el lugar que debería ir el sistema del limpiaparabrisas, entonces en nuestro caso no entra, no hay forma que entre ahí, por lo tanto lo tenemos más a la derecha, y entonces al tener un brazo de palanca más largo, el comando hace mucha más fuerza”, completó Néstor Girolami.
El problema no es nuevo, los reglamentos dejan libertad de acción a los equipos para que implementen el sistema que más les convenga. En el caso del reglamento técnico del Turismo Carretera, donde también pasan estas cosas, se especifica que se recomienda utilizar un sistema de escobilla/s de un auto de alta gama, que asegure que a alta velocidad, el limpiaparabrisas no pierda contacto con el vidrio. Como sea, lo que hoy parece una anécdota, con un dolor de cabeza mayor para uno que para otros, sería un verdadero drama, si implica perder un campeonato en caso que llueva en la última carrera del año. Acaso se deba contemplar de otro modo, incluso reglamentándolo, porque más allá de lo deportivo, también encierra un problema de seguridad aún sin una solución definitiva. |