(UV, 24-6-2012) Fueron dos maniobras muy parecidas en una zona idéntica, separados de pocos minutos uno de otro. Facundo Ardusso defendía una posición al salir de la curva 6, y buscó la parte interior de la recta, para cubrir la cuerda del ataque de Camilo Echeverría. Corrió su auto desde el piano externo hasta el borde mismo de la cuerda interna, y dejó sin lugar al neuquino que ya había empezado a buscar la posición. Es cierto que Echeverría no tenía más que unos centímetros de su trompa en zona de contacto, aunque también es cierto que Ardusso fue muy violento en su maniobra.
Pero lo más preocupante vino después, cuando los autos entraron en contacto y el Ford salió descontrolado de costado hacia el talud interno de la pista, que no tenía protección alguna, ni guard rail, ni muro, ni neumáticos como sí hubo en los escapes de las curvas más peligrosas de la pista. Entonces, el Santafesino pegó de frente contra la tierra y dio un vuelco, cayendo sobre su piso, destrozado, y con su piloto indemne.
La carrera se neutralizó para asistir a Ardusso y retirar el auto de la zona del accidente, y cuando se reinició, otra maniobra muy similar generó otro accidente con la misma mecánica, muy cerca del anterior. Daniel Grobocopatel defendía su posición de Gustavo Crucianelli que buscaba por el interno, pero pareció cerrar levemente su línea sobre el Ford, que lo tocó en la parte trasera y lo cruzó. El Dodge salió igual que Ardusso, perpendicular a la recta y pegó contra el talud interno, iniciando una serie interminable de vuelcos mientras volaba por arriba de la geografía natural de Posadas sin que nada lo detenga. Peor aún, pasó a pocos metros de una columna de alumbrado que no tenía protección de ningún tipo, y se detuvo en una ondulación, con la carrocería en su posición normal, pero completamente destrozada.
Tanto Ardusso, que se bajó por sus propios medios, como Grobocopatel, que fue retirado por los servicios de seguridad de la ACTC, no sufrieron problemas físicos importantes, aunque a éste último se lo evacuó a un hospital de la capital misionera para verificar con placas radiográficas, que todo esté en orden. Quedan varias preguntas. ¿Por qué sigue habiendo taludes sin protección? ¿Por qué se trabajó tanto en seguridad en algunas zonas de la pista y no en otras? ¿Por qué los pilotos no se cuidan a sí mismos un poco más evitando estas maniobras tan peligrosas? El debate vuelve a empezar… |